Los principios de los licores se remonta a los monasterios del siglo XIII en el continente Europeo. En la averiguación por novedosas medicinas, los monjes combinaron el entendimiento de los remedios naturales y hierbas clásicos con la destilación.

Las pociones que hicieron estaban poderosamente aromatizadas, sin embargo mantenían un enorme sabor a alcohol. Para el siglo XVI, la utilización de los licores por el momento no era sólo como remedio medicinal, sino que ahora además se disfrutaba como digestivo o aperitivo, y su producción por el momento no se limitaba a los monjes y los monasterios, sino que inició a extenderse a familias y destilerías.

En Spirits y Liqueurs of the World, el investigador Derek Hastings cuenta que al, comienzo, el consumo de licores se extendió en Francia debido a la italiana Catalina de Médicis y su matrimonio con el rey francés Enrique II.

El monarca Luis XIV además era bastante aficionado a los licores, aun cuando los licores rompieron las fronteras y han llegado a todo el planeta. Inclusive, en el siglo XIX se experimentaron un incremento por la demanda y han tenido un monumental auge durante el siglo XX a lo largo de la Prohibición en USA.

Los licores comúnmente se beben como digestivos o aperitivos, aun cuando además se aplican en coctelería, confitería y en pastelería. El índice de alcohol cambia de 15 a 55% Vol., sin embargo la media es de 40% Vol. Los licores tienen dentro mínimo 2.5% de sacarosa por volumen, aun cuando la mayor parte tienen dentro entre 35 y 45%, por cierto se piensan “secos” esos que tienen dentro entre 2.5 y 10% de sacarosa.

Algunas veces estas bebidas tienen la posibilidad de llegar a confundirse con las eaux-de-vie e inclusive brandy de fruta. Los licores tienen la posibilidad de tomar su sabor de frutas, hojas, flores, granos, semillas, nueces, hierbas, raíces y especias, entre otros componentes, por lo cual hay una enorme proporción de licores en torno al mundo.

Hay licores “genéricos” cuya designación es la misma internacionalmente, como la crema de menta o la absenta, y otros de “marcas registradas” cuya fórmula es específica y está protegida, como el Chartreuse o el Grand Marnier. A continuación presentamos ciertos de los licores más famosos de todo el mundo según las dos clasificaciones.

Licores más famosos

Advocaat: Licor holandés realizado a base de yemas de huevo batidas, sacarosa y brandy, aromatizado con enebro. Se bebe como aperitivo por su bajo contentido alcohólico. La versión más espesa se consume de forma local, mientras tanto que una más ligera se exporta en torno al mundo, según Hastings.

Absenta: Este licor fue desarrollado originalmente en Francia, en 1792, como medicina para la malaria. Su sabor característico nace del ajenjo y el anís. En el siglo XIX se logró bastante exitosa entre artistas y aristócratas, y se le conoció como “la musa verde”. Los efectos del consumo de absenta traían secuelas dramáticas para el sistema nervioso, por lo cual se prohibió en Francia y USA en 1915, aun cuando ahora se comercializa una versión con el nombre de “bebida espirituosa con extractos de absenta”, con un 45 a 70% Vol, según Larousse.

Amaretto: La historia cuenta que este licor italiano nació como un obsequio de amor para el pintor Bernardino Luini en 1525. La hija de la dueña de la posada donde él se quedaba a medida que cumplía una comisión se enamoró de él y le ofertó una bebida elaborada con productos naturales que poseía a la mano, como huesos de chabacano y almendra amarga hecho desde almendras de chabacano y de extractos aromáticos. Su graduación alcohólica frecuenta rondar los 25% Vol. Alc., además de tomarse como digestivo además se usa en pastelería.

Curaçao: Licor de naranja hecho con la cáscara de las naranjas amargas que crecían en la isla de Curaçao, en las Antillas. Es bastante aromático y se consume como digestivo, en coctelería y pastelería.

Kummel: Los sabores primordiales de este licor son con comino, hinojo y semillas de alcaravea. Aun cuando es originario de Holanda, en la actualidad el primordial territorio que lo crea y consume es Rusia. Se ofrece como digestivo.

Limoncello: Licor de limón italiano realizado de forma recurrente de manera casera.

Sambuca: Licor dulce y intenso realizado a base de anís originario de Italia. Entre los requisitos exigidos para que este licor logre ser expedido como “sambuca” se pide que se encuentre realizado con anís, tanto verde como estrellado, e inclusive con otras hierbas aromáticas.

Triple Sec: Este licor recibe su nombre de la triple destilación de cáscaras de naranjas dulces y amargas, maceradas en un alcohol neutro. Es un curaçao blanco.

Licores famosos registrados

Averna: Licor de hierbas producido en Caltanissetta, Sicilia. Tiene 29% de Vol. Alc. Se toma como digestivo.

Bénédictine: Licor de hierbas producido en Francia a partir de 1510, producido con bastante más de 20 hierbas y plantas.

Chartreuse: La fórmula de este licor de hierbas de procedencia francés todavía es secreta. Se prepara con 130 hierbas maceradas en alcohol de uva y destiladas. El alcohol resultante se mezcla con miel destilada y jarabe de sacarosa anterior a añejarse en barricas de roble.

Cointreau: El licor de naranja originario de Francia más exitoso de todo el mundo.

Frangelico: Licor elaborado a base de avellanas silvestres tostadas sumergidas en alcohol junto con bayas y especias. Obtiene su nombre del monje que lo había inventado hace bastante más de 300 años.

Galliano: Licor realizado a partir de 1896 en la Toscana, producido a base de anís estrellado, lavanda y vainilla. El galliano tiene 30% Vol. y se utiliza en la coctelería y como digestivo.

Goldwasser: Este licor de hierbas se distingue por las escamas de oro real que tiene. Apareció en 1598 y ha sido una invención del holandés Ambrose Vermollen, quien diseñó una receta basado en una mezcla secreta de 20 hierbas y raíces diferentes.

Grand Marnier: Licor realizado en 1880 por Louis Alexandre Marnier Lapostolle. Puede disfrutarse solo, como mezclador o en postres.

Izarra: Licor de hierbas con 2 variantes: una aromática de color amarillo brillante y una pluralidad verde con sabor a menta. Aun cuando se inspiró en un antiguo licor vasco del siglo XIX, la manera de hoy de Izarra ha sido fabricada por primera ocasión por Joseph Grattau en 1906. Con 40% ABV, las dos variantes de Izarra se sirven en las piedras y sirven para pastelería.

Jägermeister: Licor de hierbas alemán desarrollado en 1934 por Curt Mast. Lleva 56 hierbas, raíces y frutas diferentes que se maceran en una conjunción de alcohol y agua. Alcanza una graduación de 35% vol.

Kahlúa: Licor de café mexicano producido en 1936, en Veracruz. En náhuatl significa la vivienda del poblado acolhua. Se toma en las piedras y en cócteles como Ruso blanco, Espresso Martini y Carajillo.

Licor 43: Es un licor español hecho desde 43 diversos recursos, como frutas, hierbas y especias del mediterráneo. Su sabor es dulce, tiene 31% de volumen de alcohol.

Midori: Es un licor con sabor a melón verde de Japón, sacarosa, brandy y colorantes artificiales, que le otorgan el célebre color verde. Se puede beber solo, aun cuando además se utiliza para coctelería.

Strega: Mejor conocido como el licor de las brujas, el Strega se prepara con 70 botánicos y hierbas diferentes que integran canela de Ceilán, menta, enebro y azafrán. Se toma como digestivo, sin embargo además funciona bien en cócteles y ciertos postres italianos tradicionales como el tiramisú.