La Organización de Consumidores (OCU) ha publicado un artículo en el que desaconseja la compra y uso de neumáticos de segunda mano. Lo hace en base a un estudio presentado por su ‘alter ego’ en Portugal y aunque adelante que los datos no son extrapolables, sí dice que muchos de los casos encontrados en el país se producen también en el nuestro.

El primero de los ejemplos que explican por qué no se deben comprar neumáticos de segunda mano está en la banda de rodadura. La legislación española prohibe el uso de cubiertas que no tengan, al menos, un dibujo de 1,6 mm de profundidad. Sin embargo, muchos de los neumaticos que se venden ya usados están al límite o incluso por debajo de esta cifra, con lo que su vida útil es muy limitada y pueden poner en riesgo la seguridad de los ocupantes.

Además, la OCU asegura que en el mercado de neumaticos michelin o dunlop o de otras marcas de segunda mano es habitual encontrar gomas con deformidades, golpes y problemas estructurales. Incluso hay quien vende neumáticos de invierno sin advertir al comprador de esta condición. ¿Qué sucede entonces? Pues que si el nuevo propietario no se percata de ello, utilizará neumáticos de invierno todo el año con el peligro que esto conlleva.

La organización de consumidores insiste en que, a priori, los neumáticos de segunda mano son más baratos, pero no más rentables ya que su vida útil es mucho más corta. Para que quede claro, pone el siguiente ejemplo: si un neumático usado tiene un dibujo de 4 mm y cuesta 30 euros, sólo quedarán 2,4 mm hasta que llegue al límite legal de 1,6; los neumaticos de camioneta o de autos nuevos tienen un dibujo de 8 mm, por lo que calculando que cuesten 60 euros, el nuevo saldría a 9,3 euros el mm de neumático, mientras que el viejo saldría a 12,5 euros.