Atlantia Search es una agencia de averiguación de mercados poco clásico. Después de conseguir la productividad en tan sólo 7 meses, esta startup busca ser el primer unicornio mexicano.

Era el año 2013 una vez que 3 adolescentes, cansados de la industria tradicio­nal de indagación de mercados, decidieron producir su propio plan, uno en el cual las organizaciones no tuvieran que aguardar meses y costear porciones con diversos ceros por un análisis.

De esta forma surgió Atlantia Search, la startup que, según Juan José Mora, CEO y cofundador de la compañía, busca ser el primer unicornio mexicano: término con el que se define a las startups que sobrepasan la valuación de 1,000 millones gracias a las altas expectativas que los inversionistas poseen sobre ellas.

“El ecosistema requiere que haya un caso de triunfo que empuje y atraiga inversionis­tas y nuevos emprendedores, y nosotros mismos deseamos contribuir al ecosistema de aquel modo, si es que tenemos la posibilidad de llegar a hacerlo”, comenta José Mora.

Con aquel objetivo en mente Mayte Velázquez, COO, Daria Ni­kitina, CMO, y Juan José hicieron una agencia de averiguación de mercados que, aseguran, rompe con todo lo clásico: Por medio de su portal web, Atlantia Search obtiene y procesa demandas de análisis de mercados. “Nosotros le llamamos al día siguiente y sabemos con él cuáles son las cuestiones de comercio que desea responder, cuáles son los indicado­res en concreto que busca y de allí hacemos todo el trabajo au­tomatizado detrás para ofrecerle la mejor solución y la mejor base metodológica basado en su pre­supuesto y los tiempos que tiene para tomar una decisión”, explica Juan José.

La brecha informativa

La startup ha logrado ofrecer ingreso a información a muchas organizaciones que previamente no lo tenían, como pymes y emprendedores. “Nosotros deseamos democratizar el ingreso a la información especia­lizada, proveyendo información a quien en la actualidad no es capaz de pagarla”, dice el CEO de Atlantia.

Para lograrlo, dichos 3 adolescentes han echado mano de 2 pode­rosas herramientas: tecnología e internet. “Qué mejor forma de realizarlo accesible, veloz y auto­matizado que uniendo estas 2 cosas”, dice Mayte.

Según Daria, 58% de las empre­sas con las que han trabajado nun­ca habían realizado una averiguación de mercado previamente.

No obstante, el principio no ha sido nada simple: si bien lograron ser ren­tables en sólo 7 meses, el primer desafío ha sido cómo ofrecer salida a cada una de las demandas, debido a que tenían un núme­ro reducido de estudiosos.

Para solucionar el problema, la compañía automatizó el proce­so de selección y formación de estudiosos, formando una red universal de gente bien preparada académicamente: “Son alumnos de maestría, asistentes de averiguación, per­sonas que trabajan como con­sultores independientes, mamás profesionistas…”, explica Mayte. Por cierto, comentan, 90% de los individuos que trabajan en la em­presa son féminas.

Los siguientes años

“Queremos ser el primordial provee­dor de indagación de mercado a grado universal. Deseamos con­seguir que pedir una averiguación de mercado sea tan sencillo que logre realizarlo un infante, tan económico que se encuentre al alcance de cualquier compañía y de tal calidad que el comprador más exigente logre estar satisfecho con nuestro trabajo”, dice Juan José.

En sus ventajas com­petitivas aseguran ser 3 veces más rápidos que su competencia y hasta 70% más baratos.

Comentan que seguirán cre­ciendo pues la población cada vez está más consciente del costo de la información. Además, el surgimiento de novedosas incubadoras y aceleradoras está generando un enfoque a emprender más basa­dos en datos específicos.

Frente a un panorama eco­nómicamente complejo, la buena información es una enorme arma que posibilita ser proactivo en vez de reac­tivo, comenta Daria.

Con un estilo personal y muchas triunfas es como este diminuto caballo está en la averiguación de un cuerno y alas que lo lleven a volar por el planeta exhibiendo el potencial emprendedor que México tiene en materia tecnológica.