Si nunca has sido tu jefe y siempre y en todo momento has dependido de otros para trabajar, es obvio que comenzar un negocio puede ser todo un quebradero de cabeza: meditar cuál va a ser tu producto, de qué forma organizarte, contratar a una plantilla de empleados…

Por eso quizás después de investigar múltiples ideas de negocios, la mejor conclusión para ti sea montar una franquicia. Sin embargo, deberás saber ciertas cosas ya antes de embarcarte en esta nueva aventura empresarial y diferenciar entre franquicias populares y franquicias rentables que hay dentro de lo que a ti te interese.

En nuestro precedente artículo sobre franquicias económicas te adelantábamos ya ciertos de estos consejos vitales para seleccionar un buen negocio, como no dejarte cegar por los números que te presente el franquiciador o bien un sistema de suministros obligatorios con costos poco competitivos.

Pero asimismo debes tomar en consideración otros factores a la hora de saber de qué manera iniciar un negocio de esta clase como la ubicación del local. Debes estudiar bien la zona en la que instalar tu franquicia y comprobar si hay realmente público potencial real. De nada vale montar una tienda de juguetes (por poner un ejemplo) en un barrio o bien área en el que la mayor parte de vecinos son ancianos o bien gente joven sin hijos.

Otro consejo (y puede que sea el primero que debas analizar) es estudiarte a ti mismo para saber si tienes capacidad para operar esa franquicia que has escogido. Sí, el franquiciador puede apoyarte, mas si tú no sabes cómo sacar adelante esa marca, tu nuevo empleo puede convertirse en un verdadero lastre personal (y hacerte perder dinero).