De qué forma realizar el mantenimiento de una impresora

La impresora es uno de los periféricos más esenciales de nuestro ordenador, existiendo diferentes tipos: de matriz, de inyección de tinta, láser. Cada una de ellas requiere cuidados diferentes, pero siempre y en toda circunstancia podemos proseguir algunas recomendaciones de limpieza y mantenimiento general para sostenerlas en buenas condiciones, sin importar lo más mínimo el tipo de impresora que sea. El día de hoy, vamos a ver algunas técnicas de mantenimiento preventivo para nuestras impresoras.

Limpieza básica de la impresora

Es recomendable sostener nuestra impresora limpia y libre de polvo, como de exceso de tinta (que pudiese encontrarse en la impresora o en los cartuchos de tinta). Para realizar esta tarea, podemos proseguir los próximos pasos básicos de limpieza:

En primer lugar, desconectamos la impresora del PC y de la fuente de electricidad y la situamos en una superficie sólida y cómoda para trabajar.
Una vez ubicada la impresora en el área de trabajo, procedemos a adecentar con un paño seco todo el polvo que se halla en la parte exterior y en los cables de alimentación de energía o bien de conexión con el PC. Si la impresora está manchada o tiene mucho sucio amontonado, podemos utilizar un paño humectado con agua o bien alcohol isopropílico para retirar la suciedad y dejar la carcasa de la impresora en perfectas condiciones.
Secamos el exceso de humedad de la carcasa y ya estamos listos para efectuar una limpieza interna de la impresora.

Limpieza interna de la impresora

Para efectuar la limpieza interna de la impresora, necesitaremos un pincel o brocha fina, un paño húmedo, alcohol isopropílico y aceite del tipo tres en 1.

Empezamos abriendo la tapa de la impresora y con la ayuda de un pincel y de un paño húmedo, retiramos el exceso de polvo y de tinta del interior, con mucho cuidado de no forzar ninguna parte del mecanismo de la impresora ya que este es muy delicado.

Podremos observar los rodillos que guían al papel, allá se acumula mucho polvo que retiraremos cuidadosamente. Seguidamente, retiramos el cartucho de tinta, la cinta, si son impresoras de matriz o bien el toner si son impresoras laser y limpiamos con el pincel el polvo amontonado en los soportes de estos y en los rodillos que guían los cabezales de impresión.