Con las fuentes del Hotel Bellagio como escenario, el nuevo restaurante del afamado chef Julian Serrano abre las puertas a una nueva experiencia culinaria en Las Vegas con platillos inspirados en Italia. A pocos días de haber sido inaugurado, fui invitada a conocer, y por supuesto probar, las maravillas que Julian Serrano creó para este espacio, donde la cocina italiana es la protagonista de los manjares, que a partir de ahora, engalanan las mesas de el restaurante Lago.

Platicando el con el chef Julian Serrano, pude conocer más de cerca la historia de como se fue concibiendo el restaurante Lago, comenzando por el nombre, y según me cuenta, elegirlo les tomo menos tiempo de lo que generalmente se necesita para poder tomar una decisión de esta embergadura, en solo un par de meses, todos estuvieron de acuerdo, y un par de meses es muy poco, creanme, para poner de acuerdo a tantas personas involucradas en ello, digamos que batieron un record con ese tema.

En cuanto a la comida, Julian se inspiro no solo en el Lago Como, que es de donde proviene la idea de las Fuentes del Bellagio, sino en la cocina que más le ha llamado la atención de Italia, la cocina de Milan. Después de realizar varios viajes a esta ciudad, Julian regreso con un cumulo de ideas y conceptos para poder ofrecer platillos tradicionales que sabía serían del agrado de los miles de turistas que visitan Las Vegas y particularmente el Hotel Bellagio. “Había que traer un pedacito de Italia hasta nuestras mesas” me dijo.

La decoración nos remite al agua, claro, si el nombre es Lago uno se imagina los colores verde-azul que lo componen, amplio, de día es precioso, tremendamente iluminado, con grandes ventanales que permiten a los comensales disfrutar de la increíble vista de las Fuentes del Bellagio y el Strip. El color blanco en las paredes permite resaltar los enormes cuadros y los muebles de colores azul y verde aqua. A la entrada una pequeña zona con cómodos sillones y mesas, para disfrutar de unos tragos, y una mesa alta para compartir con quienes van llegando mientras esperan su mesa. La barra es enorme donde se muestran no solo los licores, también incluye unas pantallas planas para entretenernos si es que vamos solos, mientras tomamos un trago ahí sentados, frente a esta, toda una pared con un mueble de vidrio para que podamos admirar las miles de botellas, que el chef y el sommelier, han seleccionado para ofrecer a sus comensales.Restaurante Lago, Hotel Bellagio, Las Vegas

Y mientras degustábamos uno de mis vinos favorito de Italia, de una región no tan popular, que me demostró lo bien que estudiaron el tema de los vinos de Italia que forman parte de la cava del restaurante Lago; comenzó el desfile de platillos y manjares con los que nos deleito el paladar esa noche. El vino del que les hablaba es un Friulano, de la región (Friuli), muy al norte de Italia, que colinda con Austria y Slovenia, la cual es reconocida por elaborar los mejores vinos blancos de todo el país. El Pinot Grigio de la bodega Livio Felluga es uno de los más premiados de la región y fue el vino con el que nos recibió el chef para dar comienzo al festín.

Pinot Grigio Livio Felluga tiene un color amarillo con reflejos de cobre, su aroma es intenso, armónico y complejo, con notas evidentes de los cítricos, el albaricoque y flor de cal, junto con notas de fruta confitada, miel y galletas. En boca es suave, largo, con un gran equilibrio; y se sienten en el paladar los aromas complejos con notas de cerezas, manzana y mango integrados con componentes minerales elegantes y fuertes.

Como entradas, una Brushetta al pomodoro y un ´NDUJA con salchicha de puerco y gorngonzola, la primera fresca y crujiente, y el delicioso sabor del jitomate que denota su extraordinaria calidad, acompañado de albahaca y ajo, solo de recordarlo se me hace agua la boca; por otro lado, la salchicha de puerco con el gorgonzola, en una combinación en la que cada ingrediente se fusiona para dar una explosión de sabor en la boca.

Los crudos (o raw como vienen en el menu carta restaurante) es una selección de salmón ahumado, callos de hacha y atún que se acompañan con paneras de cuero y se sirven en manteles de cuero para mesa. El salmón, Julian lo adereza con alcaparras crujientes y aceite de olivo, los callos se acompañan con gotas de naranja y pistaches y finalmente el atún se acompaña con trozos de naranja agria . De nuevo la calidad del producto es excepcional, y se siente en el paladar la textura y sabor fresco, como si hubiera salido del mar pocas horas antes.

Los Langostinos con aceite y limón, algo tan simple y tan lleno de sabor, el toque ahumado de la parrilla que enriquece el sabor de los langostinos, aunado al aceite y el limón fue maravilloso, un platillo tan sencillo a simple vista, pero que permite que nos adentremos a esos sabores italianos de cocina tradicional.

Los Gnocchis no pueden faltar en un lugar que se presuma de servir buena cocina italiana, y los de Julian vienen “Alla Romana” y los “7 & 7” con Langosta, muy bien elaborados, se nota que Julian y su equipo de cocina estuvieron trabajando muy de cerca con expertos de la cocina italiana para que ambas recetas estén a la altura de cualquier restaurante en Italia. Los primeros vienen acompañados de una salsa cremosa y los segundos con pequeños trozos de cola de langosta y brotes, difícil decidir cuales eran mejores que otros, el que elijan cuando lo visiten les va a encantar.